Gente común y de vidas sencillas se convierten en extraordinarias en virtud de la pluma de este gran escritor. Lo misterioso, salvaje, onírico, real, está siempre presente en cada una de sus novelas. Japón nos brinda una vez más otro grande de la literatura universal, Haruki Murakami.
Kafka en la orilla
“Soy libre”, me digo. Cierro los ojos y, durante unos instantes, pienso que soy libre.
Pero no acabo de entender qué significa. En estos momentos, lo único que tengo claro es que estoy solo.
Solo en una tierra desconocida. Como un explorador solitario que hubiese perdido la brújula y el mapa.
¿Consistirá en esto la libertad? Ni siquiera lo sé."
Tokio Blues
"...Aquella noche me acosté con Naoko. No sé si fue lo correcto. Ni siquiera hoy, veinte años después, podría decirlo. Tal vez jamás lo sepa. Pero entonces era lo único que podía hacer. Ella estaba en un terrible estado de nerviosismo y confusión; deseaba que yo la tranquilizase. Apagué la luz de la habitación, la desnudé despacio, con ternura; luego me quité la ropa. La abracé.
Aquella noche de lluvia tibia no sentimos el frío. En la oscuridad, exploramos nuestros cuerpos sin palabras. La besé, envolví con suavidad sus senos con mis manos.
Naoko asió mi pene erecto. Su vagina, húmeda y cálida, me esperaba. Sin embargo, cuando la penetré sintió mucho dolor. Le pregunté si era la primera vez, y ella asintió. Me quedé desconcertado. Creía que ella y Kizuki se acostaban. Introduje el pene hasta lo más hondo, lo dejé inmóvil y la abracé durante mucho tiempo. Cuando vi que se tranquilizaba, empecé a moverlo despacio y, mucho después, eyaculé.
Al rato, Naoko me abrazó muy fuerte y gritó. Era el orgasmo más triste que había oído nunca..."
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo
- ¿Y cómo es que te gustan tanto las medusas?
-Pues, no lo sé. Las encuentro bonitas. Antes, mientras las miraba, he pensado una cosa. Escucha, lo que nosotros vemos es sólo una pequeña parte del mundo. Damos por hecho que esto es el mundo, pero no es del todo cierto. El verdadero mundo está en un lugar más oscuro, más profundo, y en su mayor parte lo ocupan criaturas como las medusas. Eso nosotros lo olvidamos. ¿No te parece? Dos terceras partes del planeta son océanos y lo que nosotros podemos ver con nuestros ojos no pasa de ser la superficie del mar, la piel. De lo que verdaderamente hay debajo, no sabemos nada.
Antonio Berni
"...Sombras y lágrimas.."
"Las lágrimas goteaban produciendo ruido, una tras otra, en el charco blanco del claro de luna y eran absorbidas por él. Las lágrimas, mientras caían, se bañaban en la luz de la luna y brillaban hermosas como un cristal. Y he visto que mi sombra también derramaba lágrimas. Incluso se veía, nítida, la sombra de las lágrimas. Señor pájaro que da cuerda, ¿has visto alguna vez la sombra de una lágrima? La sombra de las lágrimas no es una sombra cualquiera. Es muy distinta. Viene de un mundo lejano especialmente para nuestros corazones. O tal vez no. Quizá las lágrimas que derrama la sombra son las auténticas y las que derramo yo son sólo la sombra. Lo he pensado entonces. Oye, señor pájaro que da cuerda, seguramente no lo entenderás. Pero cuando una chica de diecisiete años, desnuda, derrama lágrimas a medianoche bañada por el claro de luna, puede ocurrir cualquier cosa. Es así."
After dark
“Takahashi se cuelga al hombro el estuche del instrumento musical y la bolsa de lona y dirige sus pasos tranquilamente hacia el Alphaville. Mientras camina se frota, con la palma de la mano, las mejillas cubiertas de una barba incipiente. Las últimas tinieblas de la noche envuelven la ciudad como si fuesen una membrana. Los camiones de la basura empiezan a aparecer por las calles. Las personas que han pasado la noche en diversos puntos de la ciudad comienzan a dirigirse hacia las estaciones. Igual que un banco de peces remontando juntos la corriente, todos tienen el mismo objetivo: el primer tren de la mañana. Personas que por fin salen del trabajo, jóvenes que se han divertido toda la noche; sea cual sea su situación e identidad, todos caminan taciturnos por igual. Ni siquiera la joven pareja que está estrechamente abrazada ante la máquina expendedora de bebidas tiene ya algo que decirse. Sólo se reparten, sin palabras, el tenue calor que todavía se conserva en sus cuerpos.
El nuevo día está a punto de llegar, pero el viejo día aún arrastra los pesados bajos de su ropaje. Igual que el agua del mar y la del río compiten con fiereza en la desembocadura, el nuevo día y el viejo se disputan su espacio y acaban fundiéndose. Takahashi es incapaz de discernir en cuál de las dos orillas, de los dos mundos, se encuentra en ese momento su centro de gravedad.”
1Q84 *
de TENGO
"El primer recuerdo de Tengo era de cuando tenía un año y medio. Su madre se había quitado la blusa, había desanudado el lazo de la combinación blanca y daba el pecho a un hombre que no era su padre. Un bebé yacía en una cuna; probablemente fuera Tengo. Él se veía a sí mismo en tercera persona. Aunque quizá fuera su hermano gemelo… No, no lo era. Aquél debía de ser el propio Tengo, con un año y medio de edad. Lo sabía por intuición. El bebé estaba dormido, con los ojos cerrados, y podía oírse débilmente cómo respiraba.
Para Tengo, aquél era el primer recuerdo de su vida. Aquella escena de apenas diez segundos había quedado grabada con nitidez en las paredes de su mente. No había antes ni después.
El recuerdo estaba completamente solo, aislado, como un pináculo en una ciudad anegada por una gran riada, cuya cabeza asoma por encima de la superficie turbia del agua.
Cada vez que se le presentaba la oportunidad, Tengo preguntaba a las personas que lo rodeaban qué edad tenían en el primer recuerdo de sus vidas. La mayoría, cuatro o cinco años. Como muy pronto, tres años. Nadie solía recordar cosas de una edad más temprana. Era como si un niño debiera tener al menos tres años para poder presenciar y comprender, con cierta lógica, las situaciones que ocurrían a su alrededor.
En fases previas, todo se reflejaba como un caos incomprensible. El mundo era cenagoso como una papilla diluida, carecía de armazón y resultaba elusivo. Se escapaba por la ventana sin llegar a constituir un recuerdo en el cerebro.
Por supuesto, un lactante de un año y medio de edad no puede juzgar qué significa el hecho de que un hombre que no es su padre chupe los pezones de su madre. Eso es evidente.
Por lo tanto, si aquel recuerdo de Tengo fuera verdadero, la escena se le habría quedado grabada en la retina tal y como la vio, sin ser enjuiciada. Igual que una cámara que graba mecánicamente los cuerpos en la cinta de celuloide, amalgamando luz y sombra. Y a medida que la mente se desarrolla van analizándose paulatinamente las imágenes reservadas y fijadas y se les da un sentido. Pero ¿podría haber sucedido aquello en la realidad? ¿Es posible que tal imagen se almacene en el cerebro de un lactante?
¿No sería, acaso, un mero falso recuerdo? Una invención de la memoria: Tengo también había considerado esa posibilidad.
Pero había llegado a la conclusión de que lo más seguro es que fuera imposible. Era demasiado vívida y tenía un poder persuasivo demasiado profundo como para ser una invención. La luz, el olor, las palpitaciones allí presentes. El realismo que emanaba era sobrecogedor; no podía ser una falsificación. Además, suponiendo que fuera real, daba sentido a muchas cosas. De manera lógica y emotiva."
de Aomame
"Naturalmente, la niña de diez años no sabe explicar de manera lógica las estructuras opuestas de los dos grupos. Tampoco conoce la diferencia entre revolución y paz. La impresión que tiene es que la revolución es una manera de pensar un tanto puntiaguda, mientras que la paz es una manera de pensar un tanto redondeada. Todas las maneras de pensar tienen una forma y un colorido concretos. E, igual que la Luna, crecen y menguan. Eso es todo lo que ella sabe."
* En japonés, la letra q y el número 9 son homófonos, los dos se pronuncian kyu, de manera que 1Q84 es, sin serlo, 1984, una fecha de ecos orwellianos. Esa variación en la grafía refleja la sutil alteración del mundo en que habitan los personajes de esta novela, que es, también sin serlo, el Japón de 1984.
de Aomame
"Naturalmente, la niña de diez años no sabe explicar de manera lógica las estructuras opuestas de los dos grupos. Tampoco conoce la diferencia entre revolución y paz. La impresión que tiene es que la revolución es una manera de pensar un tanto puntiaguda, mientras que la paz es una manera de pensar un tanto redondeada. Todas las maneras de pensar tienen una forma y un colorido concretos. E, igual que la Luna, crecen y menguan. Eso es todo lo que ella sabe."
* En japonés, la letra q y el número 9 son homófonos, los dos se pronuncian kyu, de manera que 1Q84 es, sin serlo, 1984, una fecha de ecos orwellianos. Esa variación en la grafía refleja la sutil alteración del mundo en que habitan los personajes de esta novela, que es, también sin serlo, el Japón de 1984.
Sauce ciego, mujer dormida
La Luciernaga
“Aún después de que la luciérnaga hubiera desaparecido, el rastro de su luz permaneció largo tiempo en mi interior. Aquella pequeña llama, semejante a un alma que hubiese perdido su destino, siguió errando eternamente en la densa oscuridad de mis ojos cerrados. Alargué la mano repetidas veces hacia esa oscuridad. Pero no pude tocarla. Aquella tenue luz quedaba siempre más allá de las yemas de mis dedos”.
"...Por muy lejos que uno vaya, jamás puede huir de sí mismo"
Después del terremoto
Haruki Murakami
(Kyoto, 12 de enero de 1949)




11 comentarios:
Yo sólo leí los dos primeros libros que se editaron aquí de Murakami (Tokyo y El Pájaro)y en realidad no me conformó más allá de su técnica narrativa cuasi publicitariaNo lo digo peyorativamente, todo lo contrario, pero en este caso a uno no se le graba el producto sino latécnica de realización Pero vos elegiste tan bien los párrafos que publicaste que inducen a una nueva lectura de su obra En favor de Murakami se puede ecir que hace cine, que presenta una serie de fotogramas muy bien editados Y, por favor, no busquemos metáforas en el gato perdido ni en el bendito pozo :)
Otro trabajo impecable, hermanita Y un abrazo muy grande
Hola, querida Rem.
No leí nada de Murakami. Arranco con lo de tu blog.
Los textos son invitantes, están bien redondeados, pero creo que debería asomarme más a su mundo.
En general, me cuesta entusiasmarme con la literatura oriental, tal vez porque no me conmueve de una. Pero a veces recorriendo el paisaje, uno se encariña de ciertos rituales, matices y formas.
Así que tengo una tarea más.
Besos
REM, no he leído nada de Murakami pero esos párrafos, esos que elegiste, ¡qué bellos, Tokio Blues, las medusas, a mi, particularmente, me hechiza la literatura oriental, es que tengo una fascinación por su cultura, por su arte, por sus letras. Voy a buscar y a leer. Gracias, querida REM
Una muy buena opción Rem, espero poder bajar algo de su literatura.
Saludos
Ay, Rem. La sintonìa que hay etre tù y yo es fantàstica, me encanta!!!Tengo Tokio Blues, me lo regalò mi madre para alguna navidad, cuando lo leì me estremecì. Me vi allì demasiado reflejada y a la vez demasiado liberada de ese reflejo. Nada màs cierto que aquello de no poder huir de si mismo, lo experimente en carne propia hasta que lo aprendì. Muy bien elegido los nènufares de Monet para esta entrada. No es un decir el nexo entre los impresionistas y el oriente. De Japòn y el Oriente tenemos tanto que aprender!!!.
Te quiero!
Te confieso que hoy le conozco, gracias a ti. Me parece hermoso todo lo que dejas en esta entrada.
Disculpa que no vengatodo lo que quisiera por aqui.
Te dejo un beso Rem y se feliz!
Después de un tiempo, vuelvo y volver significa encontrarme con esta exquisita selección a la que ya nos tienes acostumbrados.
Un besito, hermosa.
Ah, Rembrandt, minha querida amiga argentina...bela e penetrante a escrira de Murakami...felicito-te pela tua excelente postagem e e pela música aconchegante. Tudo bem com vc.
te deixo meu abraço carinhoso.
Véu de Maya
Realmente como tu tìtulo lo indica.
Fascinante.
Leì Kafka en la orilla y me encantò...tengo tanto pendiente por leer.
Gracias querida Rem por tus aportes que siempre nos conducen al aprendizaje, a la belleza y la uniòn de almas, en èste hilo conductor que nos enlaza a todos.
Besos muchos.
Saludos REM, he puesto una entrada nueva por si desea pasar y dejar su sentir, Abrazoas¡¡
Hola, Rem. He pasado por aquí varias veces pero no quedan impresos mis comentarios Ahora lo intento nuevamente y vamos a ver qué pasa.
Te dejo un abrazo grande. Ahhh, no conocía a Murakami, Gracias!!!!
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