viernes 27 de enero de 2012

Ausencia


Queridos amigos,

estoy disfrutando de unos días de descanso pero en breve estaré de regreso y visitándolos como siempre.

Les dejo un beso y gracias por los mensajitos cariñosos que me han hecho llegar.

viernes 30 de diciembre de 2011

MUY FELIZ AÑO 2012!!!

Un nuevo año comienza en pocas horas , es nuestra oportunidad para que entre todos comencemos a gestar un mundo distinto , mejor, sin armas , sin violencias, sin fronteras , con más Amor y PAZ.
Esta PAZ con mayúsculas sólo es posible si está acompañada de Libertad , Justicia e Igualdad para TODOS.
Puede ser una utopía lo que pido , pero nada seríamos si dejáramos de soñar y que ese sueño , esos deseos , algún día se hagan realidad.

"Por la inteligencia rara vez, pero por el corazón nos entendemos siempre."
Jacinto Benavente



Amigos míos,
agradezco a quienes me brindaron su compañía durante este año al igual que aquellos que alguna vez se detuvieron en este sitio , todos de una manera u otra me dieron su apoyo, su afecto y me ayudaron a continuar en algunos momentos difíciles , una vez más GRACIAS!

Les deseo un hermoso año 2012, de sueños cumplidos , proyectos realizados y especialmente que la Salud, la Paz y el Amor los acompañen siempre.

FELIZ AÑO 2012!!!!!!



"Si no tenemos paz en el mundo, es porque hemos olvidado que nos pertenecemos el uno al otro, que ese hombre, esa mujer, esa criatura, es mi hermano o mi hermana."
Teresa de Calcuta (1910-1997)


Celebremos la Vida!

sábado 24 de diciembre de 2011

Esperanza y Paz

“Aunque se pierdan otras cosas a lo largo de los años, mantengamos la Navidad como algo brillante.…. Regresemos a nuestra fe infantil”
Grace Noll Crowell

Amigos míos, que esta Fiesta sea de profunda reflexión, aunemos nuestro compromiso de hacer de este mundo un lugar mejor para todos.


FELIZ NAVIDAD!!!!!



La Natividad Mística
Botticelli - (Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi)


El Nacimiento


Noche anunciada, noche de amor,
Dios ha nacido, pétalo y flor,
todo es silencio y serenidad,
paz a los hombres, es Navidad.

En el pesebre mi Redentor
es mensajero de paz y amor,
cuando sonríe se hace la luz
y en sus bracitos crece una cruz.

Ángeles canten sobre el portal,
Dios ha nacido, es Navidad.

Esta es la noche que prometió
Dios a los hombres y ya llegó,
es Nochebuena,
no hay que dormir,
Dios ha nacido, Dios está aquí.

Félix Luna -Ariel Ramírez





miércoles 30 de noviembre de 2011

El gran Bohemio , Freddie Mercury

Los que disfrutamos escuchando su voz excepcional e imagen única jamás lo olvidaremos, su impronta ha quedado marcada a fuego en la historia de la música.
Este post lo dedico al inmenso vocalista que tuvo el grupo Queen,
para Freddie Mercury , el artista , todo mi recuerdo y profunda admiración.



“Aunque físicamente no está, su presencia parece más poderosa que nunca”
“Devoraba la vida. Celebraba cada minuto. Y, como un gran cometa, dejó una estela luminosa que brillará durante muchas generaciones"
Brian May


Algunos de sus dibujos

Kashmira (su hermana)



"Abre tu mente y déjame entrar.

Reposa tu cansada cabeza y que tu corazón decida.

Es tan fácil cuando conocés las reglas.

Es tan fácil lo que tenés que hacer.

Es enamorarte.

Juega el juego, todos juegan el juego del amor.

Cuando te sientas deprimido y tu resistencia esté débil,

enciende otro cigarrillo y déjate ir.

Todo lo que tienes que hacer es enamorarte"


Play the game


“Ciertamente soy amigo del brillo y el esplendor. Adoro vivir la vida. Desde luego trabajo duro para ello, y quiero pasarla bien. Que nadie me lo niegue. Puede que no vuelva más y quiero divertirme un poco.” F.M.


¿Qué me queda por hacer en esta vida?

¿Logré todo lo que me había propuesto?

¿Soy un hombre feliz, o estoy sobre arenas movedizas?


¿Valió la pena entregar mi corazón y mi alma

y quedarme despierto toda la noche?

¿Valió la pena vivir respirando rock and roll,

una vida abandonada por Dios?

¿Valió la pena?


Sí. Fue una experiencia provechosa.

Valió la pena

Was It All Worth It




Disfrutemos .....



"....Debo ser más cálido ahora.
Pronto daré vuelta la esquina.
Afuera amanece, pero adentro, en la oscuridad,
lucho con dolor para ser libre.
Mi alma esta pintada como las alas de las mariposas.
Puedo volar, amigos. El show debe seguir.
Lo enfrentaré con una sonrisa, no voy a entregarme.
Adelante con el show.
Seré el primero de la lista, me voy a sobrepasar.
Voy a encontrar la fuerza de voluntad para seguir adelante.
Adelante con el show. El show debe seguir"
The Show Must Go On




The March Of The Black Queen


Estatua de Freddie en Montreux (Suiza)


A veces siento
Que regreso a los viejos tiempos, tiempo atrás
Cuando éramos niños cuando éramos jóvenes
Las cosas parecían tan perfectas, sabes
Los días no tenían fin éramos “locos” éramos jóvenes
El sol siempre brillaba, vivíamos por diversión
A veces se ve como últimamente, simplemente no lo sé
El resto de mi vida ha sido simplemente un show

Esos fueron los días de nuestras vidas
Las cosas malas en la vida fueron muy pocas
Esos días ya se han ido, pero una cosa es verdad
Cuando miro y encuentro…, aún te amo

No puedes retroceder el reloj, no puedes retroceder la marea
No es eso una pena?
Me gustaría regresar una vez en un viaje en la montaña rusa
Cuando la vida era solo un juego
No hay razón para sentarte y pensar en lo que hiciste
Cuando puedes recostarte y disfrutarlo con tus hijos
A veces se ve como últimamente, simplemente no lo sé
Mejor siéntate y déjate llevar

Porque estos son los días de nuestras vidas
Han volado con rapidez en el tiempo
Esos días ya se han ido, pero algunas cosas permanecen
Cuando miro encuentro que nada cambió

Esos fueron los días de nuestras vidas, si
Las cosas malas en la vida fueron muy pocas
Esos días ya se han ido, pero una cosa aun es verdad
Cuando miro y encuentro…
aún te amo

Aún te amo.

These are the days of our lives





Freddie Mercury y Montserrat Caballé



"Sé que va a llegar un momento en el que no voy a poder seguir corriendo por el escenario, porque va a ser ridículo, sé que va a llegar el momento de parar, pero la música seguirá siendo lo mío".
"Si me muriera mañana no me importaría el daño. Porque estoy seguro de haber hecho todo".


Freddie Mercury
Farrokh Bulsara
(Zanzíbar, 05 setiembre 1946-Londres, 24 noviembre 1991)

viernes 4 de noviembre de 2011

Profundo, humano, maravilloso, Yasunari Kawabata

Riqueza sensual, toda la majestuosidad de la cultura japonesa en la narrativa de este Premio Nobel. Sublime, Yasunari Kawabata.

«Tenía una belleza enfermiza, en la que se podía presentir un futuro dedicado a dar placer a los hombres».
El Anillo



Perry Gallagher

La casa de las bellas durmientes *

"Los ojos cansados advirtieron que en los lóbulos de las orejas había el mismo matiz rojo, cálido y sanguíneo, que se intensificaba hacia las yemas de los dedos. Podía ver las orejas a través del cabello. El rubor de los lóbulos de las orejas indicaba la frescura de la muchacha con una súplica que le llegó al alma. Eguchi se había encaminado hacia esta casa secreta inducido por la curiosidad, pero sospechaba que hombres más seniles que él podían acudir aquí con una felicidad y una tristeza todavía mayores. El cabello de la muchacha era largo, probablemente para que los ancianos jugaran con él. Apoyándose de nuevo sobre la almohada, Eguchi lo apartó para descubrir la oreja. El cabello de detrás de la oreja tenía un resplandor blanco. El cuello y el hombro eran también jóvenes y frescos; aún no mostraban la plenitud de la mujer. Echó una mirada a la habitación. En la caja sólo había sus propias ropas; no se veía rastro alguno de las de la muchacha. Tal vez la mujer se las había llevado, pero Eguchi tuvo un sobresalto al pensar que la muchacha podía haber entrado desnuda en la habitación. Estaba aquí para ser contemplada. Él sabía que la habían adormecido para este fin, y que esta nueva sorpresa era inmotivada; pero cubrió su hombro y cerró los ojos. Percibió el olor de un niño de pecho en el olor de la muchacha. Era el olor á leche de un lactante, y más fuerte que el de la muchacha. Era imposible que la chica hubiera tenido un hijo, que sus pechos estuvieran hinchados, que los pezones rezumaran leche. Contempló de nuevo su frente y sus mejillas, y la línea infantil de la mandíbula y el cuello. Aunque ya estaba seguro, levantó ligeramente la colcha que cubría el hombro. El pecho no era un pecho que hubiese amamantado. Lo tocó suavemente con el dedo; no estaba húmedo. La muchacha tenía apenas veinte años. Aunque la expresión infantil no fuese por completo inadecuada, la muchacha no podía tener el olor a leche de un lactante. De hecho, se trataba de un olor de mujer, y sin embargo, era muy cierto que el viejo Eguchi había olido a lactante hacía un momento. ¿Habría pasado un espectro? Por mucho que se preguntara el porqué de su sensación, no conocería la respuesta; pero era probable que procediera de una hendidura dejada por un vacío repentino en su corazón. Sintió una oleada de soledad teñida de tristeza. Más que tristeza o soledad, lo que le atenazaba era la desolación de la vejez. Y ahora se transformó en piedad y ternura hacia la muchacha que despedía la fragancia del calor juvenil. Quizás únicamente con objeto de rechazar una fría sensación de culpa, el anciano creyó sentir música en el cuerpo de la muchacha. Era la música del amor. Como si quisiera escapar, miró las cuatro paredes, tan cubiertas de terciopelo carmesí que podría no haber existido una salida. El terciopelo carmesí, que absorbía la luz del techo, era suave y estaba totalmente inmóvil. Encerraba a una muchacha que había sido adormecida, y a un anciano."

*
Gabriel García Márquez, gran admirador de la narrativa de Kawabata, se inspiró en ella para escribir el cuento titulado “El avión de la bella durmiente”, escrito en 1982, y posteriormente, su novela “Memoria de mis putas tristes”, publicada en el año 2004.”


Jardines de Hase dera (Templo de los niños perdidos)
Kamakura


Lo bello y lo triste

Cuando se cansaba de escribir o cuando una novela no progresaba, Oki se tendía en un sofá ubicado en la galería vecina a su estudio. Por la tarde solía dormir allí por espacio de una o dos horas. Había contraído ese hábito durante los últimos cinco años. Antes salía a caminar en lugar de echar aquellos sueñitos; pero después de tantos años de residir en Kamakura se había familiarizado demasiado con los templos vecinos y hasta con las colinas de la región. Por otra parte, como se levantaba temprano, siempre hacía una breve caminata por la mañana. Una vez despierto, no podía remolonear en la cama. Además, prefería estar lejos cuando la criada limpiaba la casa. Antes de cenar hacía otra larga caminata.

La galería vecina a su estudio era amplia: en un rincón había un escritorio y una silla. Oki escribía allí o en la mesa baja de su estudio, sentado en el suelo cubierto de esteras.

El sofá de la galería era muy cómodo. Cuando se recostaba en él y estiraba los miembros, todas sus dificultades parecían desvanecerse. Mientras escribía una novela tenía tendencia a dormir mal de noche y a soñar con su trabajo, pero en el sofá de la galería no tardaba en caer en un sueño profundo que borraba todo. De joven nunca había dormido siesta. Con frecuencia dedicaba la tarde entera a recibir visitas. Escribía de noche; por lo general desde la medianoche hasta el amanecer. Ahora que escribía durante el día, había adoptado la costumbre de dormir un rato, pero no a hora fija. Se tendía en aquel sofá cada vez que no avanzaba en su trabajo. A veces lo hacía de mañana, otras veces casi al atardecer. Muy pocas veces sentía que la fatiga estimulaba su imaginación, como en los tiempos en que trabajaba de noche.

“Mis siestas deben de ser un síntoma de envejecimiento”, pensaba Oki. Pero el sofá era mágico.

Cuando se recostaba en él, se dormía y despertaba renovado. No era raro que en sueños encontrara un camino que lo sacara del atolladero. Un sofá mágico.





Mil grullas


"...Kikuji sacó los tazones y otros utensilios para el té de unas cajas del rincón. Recordó que la noche anterior la joven Inamura los había utilizado, pero los sacó de todas maneras.
Las manos de la señora Ota temblaban. La tapa tintineó sobre la tetera.
Ella se inclinó para levantar el medidor de té de bambú y una lágrima humedeció el borde de la tetera.
–Tu padre fue bastante bueno como para comprarme esta tetera.
–¿De verdad? No lo sabía.
Kikuji no halló nada desagradable en el hecho de que la tetera hubiera pertenecido al esposo de la mujer. Y no pensaba que sus palabras fueran algo raro; sólo las había dicho.
–No puedo acercártelo. –Ella había terminado de hacer el té. –Ven a buscarlo.
Kikuji se aproximó al brasero y tomó el té allí.
La mujer cayó en su regazo como si se desmayara.
Él le rodeó el hombro con el brazo. Temblaba, y su respiración se volvía cada vez más tenue. En sus
brazos, ella era tan tierna como un bebé.
(....)
La señora Ota tenía al menos cuarenta y cinco años, unos veinte más que Kikuji, pero logró que él olvidara su edad cuando hicieron el amor..."



"La literatura no hace sino registrar los encuentros con la belleza"

Yasunari Kawabata
(Osaka, 11 junio 1899 – Zushi , 16 abril 1972)

lunes 12 de septiembre de 2011

Antes, después ..... siempre, Julio Cortázar

Massimiliano Uccelletti



After such pleasures
Esta noche, buscando tu boca en otra boca,
casi creyéndolo, porque así de ciego es este río
que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados,
qué tristeza nadar al fin hacia la orilla del sopor
sabiendo que el placer es ese esclavo innoble
que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo.

Olvidada pureza, cómo quisiera rescatar
ese dolor de Buenos Aires, esa espera sin pausas
ni esperanza.
Solo en mi casa abierta sobre el puerto
otra vez empezar a quererte,
otra vez encontrarte en el café de la mañana
sin que tanta cosa irrenunciable
hubiera sucedido.
Y no tener que acordarme de este olvido que sube
para nada, para borrar del pizarrón tus muñequitos
y no dejarme más que una ventana sin estrellas.
de Salvo el crepúsculo


Ciclismo en Grignan

Elle se branlai sur la selle avec une
brusquerie de plus en plus forte. Elle
n´avait donc pas plus que moi épuisé
l´orage évoqué par sa nudité.
Histoire de l´oeil
.

Insisto en desconfiar de la casualidad, esa fachada de un establishment ontológico que se obstina en mantener cerradas las puertas de las más vertiginosas aventuras humanas, es decir que si después de leer un libro de Georges Bataille yo hubiera bebido una copa de vino en un café de Grignan, la chica de la bicicleta no se hubiera situado antes, con esa aura que cierne los instantes privilegiados; al establecer un enlace entre el libro y la escena, la memoria hubiera tejido la malla causal, la explicación simplificadora de toda cadena eslabonada por un condicionamiento favorable a la tranquilidad del espíritu y al rápido olvido. No fue así, pero primero hay que decir que Grignan se honra con el recuerdo de Madame de Sevigné, y que el cafecito con mesas al aire libre está situado a la sombra del monumento donde esta señora, pluma de mármol en la mano, sigue escribiéndole a su hija las crónicas de un tiempo al que no tenemos acceso. Dejando el auto a la sombra de un plátano, fui a descansar de tanto viraje en las colinas; me gustan esos pueblos tranquilos del mediodía, allí se sirve el vino en unas copas de vidrio espeso que la mano toma como si volviera a encontrarse con algo oscuramente familiar, una materia casi alquímica que ya no existe en las ciudades. La plazoleta estaba amodorrada, de cuando en cuando un auto o un carricoche le entornaban los ojos, y las tres amigas charlaban y reían cerca de las mesas, dos de ellas a pie y la otra en su bicicleta un poco ladeada, un modelo quizá demasiado grande para ella, un pie descansando en tierra y el otro jugando distraídamente con los pedales.
Eran adolescentes, las bellas de Grignan, los primeros bailes y los últimos juegos: la ciclista, la más bonita llevaba el pelo largo, recogido como cola de caballo que se agitaba a un lado y otro con cada risa, con alguna mirada hacia las mesas del café; las otras no tenían su gracia de potranca, estaban como enclavadas en personajes ya decididos y ensayados, las burguesitas con todo el futuro escrito en la actitud; pero eran tan jóvenes y la risa les venía desde la misma fuente común, saltaba en el aire de mediodía, se mezclaba con las palabras, las tonterías, ese diálogo de las niñas que apunta a la alegría y no al sentido. Tardé en darme cuenta de por qué la ciclista me interesaba de alguna manera. Estaba de perfil, casi vuelta de espaldas por momentos, y al hablar subía y bajaba livianamente en la silla de la bicicleta; bruscamente vi. Había otros parroquianos en el café, cualquiera podía ver, las dos amigas, ella misma podía saber lo que estaba ocurriendo: me tocó a mí (y a ella, pero en otro sentido). Ya no miré más que eso, la silla de la bicicleta, su forma vagamente acorazonada, el cuero negro terminado en una punta acorazonada y gruesa, la falda de liviana tela amarilla moldeando la grupa pequeña y ceñida, los muslos calzados a ambos lados de la silla pero que continuamente la abandonaban cuando el cuerpo se echaba hacia delante y bajaba un poco en el hueco del cuadro metálico; a cada movimiento la extremidad de la silla se apoyaba un instante entre las nalgas, se retiraba, volvía a apoyarse. Las nalgas se movían al ritmo de la charla y las risas, pero era como si al buscar nuevamente el contacto de la silla la estuvieran provocando, la hicieran avanzar a su vez, había un mecanismo de vaivén interminable y eso ocurría bajo el sol en plena plaza, con gente mirando sin ver, sin comprender. Entonces era así, entre la punta de la silla y la caliente intimidad de esas nalgas adolescentes no había más que la malla de un slip y la delgada tela amarilla de la falda. Bastaban esas dos nimias vallas para que Grignan no asistiera a algo que hubiese provocado la más violenta de las reacciones, la chica seguía apoyándose y alejándose rítmicamente de la silla, una y otra vez la gruesa punta negra se insertaba entre las dos mitades del joven durazno amarillo, lo hendía hasta donde la elasticidad de la tela la dejaba, volvía a salir, recomenzaba; la charla y las risas duraban como la carta que madame de Sevigné seguía escribiendo en su estatua, la lenta cópula per angostam viam se cumplía cadenciosa, interminable, y a cada avance o retroceso el pelo en cola de caballo saltaba hacia un lado, azotando un hombro y la espalda; el goce estaba presente aunque no tuviera dueño, aunque la chica no se diera cuenta de ese goce que se volvía risa, frases sueltas, diálogo de amigas; pero algo en ella lo sabía, su risa era la más aguda, sus gestos los más exagerados, estaba como salida de sí misma, entregada a una fuerza que ella misma provocaba y recibía, hermafrodita inocente buscando la fusión conciliadora, devolviendo en follaje estremecido tanta savia primera.

Por supuesto me fui, llegué a París, y cuatro días después alguien me prestó Histoire de l´oeil de Georges Bataille; cuando leí la escena de Simone desnuda en la bicicleta, alcancé en toda su salvaje hermosura lo que tratan de alentar los primeros párrafos de este texto, tal vez demasiado ciclista.
de Ultimo Round


Lucian Freud - Ib and her husband

Capítulo 93 (fragmentos)
"Pero el amor, esa palabra... moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fájate. Pero fijate bien, porque no es gratuito..."

“…Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque la aman, yo creo que es al revés. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto."
de Rayuela

Madia Leva

Cortísimo metraje
Automovilista en vacaciones recorre las montañas del centro de Francia, se aburre lejos de la ciudad y de la vida nocturna. Muchacha le hace el gesto usual del auto stop, tímidamente pregunta si dirección Beaune o Tournus. En la carretera unas palabras, hermoso perfil moreno que pocas veces pleno rostro, lacónicamente a las preguntas del que ahora, mirando los muslos desnudos contra el asiento rojo. Al término de un viraje el auto sale de la carretera y se pierde en lo más espeso. De reojo sintiendo cómo cruza las manos sobre la minifalda mientras el terror poco a poco. Bajo los árboles una profunda gruta vegetal donde se podrá, salta del auto, la otra portezuela y brutalmente por los hombros. La muchacha lo mira como si no, se deja bajar del auto sabiendo que en la soledad del bosque. Cuando la mano por la cintura para arrastrarla entre los árboles, pistola del bolso y a la sien. Después billetera, verifica bien llena, de paso roba el auto que abandonará algunos kilómetros más lejos sin dejar la menor impresión digital porque en este oficio no hay que descuidarse.
de Ultimo Round


Cortázar en París (Alberto Jonquieres)

Nuestra condición humana nos hace buscar la soledad para escucharnos, conocernos y enriquecernos de nosotros mismos...

Julio Cortázar
(Bruselas 1914 - París 1984)

domingo 31 de julio de 2011

Aún es agradable leer a Charles Bukowski

"..soy un genio, pero solo lo sé yo."
Charles “Hunk” Bukowski



Eternal idol - Auguste Rodin

Confesión
Esperando a la muerte como a un gato que saltará sobre la cama.
Estoy muy afligido por mi esposa
Ella verá este tieso blanco cuerpo lo sacudirá una vez, quizás de nuevo
“Hank!”
Hank no responderá
No es mi muerte lo que me preocupa, es mi esposa abandonada con este montón de nada.
Quiero hacerle saber sin embargo que todas las noches durmiendo a su lado
incluso los más triviales argumentos fueron cosas siempre espléndidas
Y las difíciles palabras que siempre temí decir pueden ser dichas ahora:

Te amo.



Haleh Bryan

Platónico
Ella deseaba una tarde platónica y le dije, muy bien pero qué haremos?
Ella dijo, me gusta conversar.
Así que la llevé al hipódromo y conversamos. Ella llevaba una cinta india en la cabeza y conversó sobre literatura y yo sobre caballos
Ella iba a enseñar poesía cuando regresara al este
Después de las carreras, ella mencionó que le gustaba este lugar hispano, que la comida era muy buena, ya dado que yo había ganado $65 en las apuestas pensé que estaría bien.
La decoración era española la comida mexicana y el hombre al piano cantaba canciones norteamericanas en inglés, estridente.
Ordenamos bebidas y cena y ella hablaba fuerte y agudo para que pudiera escucharla por encima del cantante y del piano
Ella gritó: realmente deseo enseñar! He deseado hacer algo parecido desde que mis hijos crecieron!
Yo grité: ajá!
Me comenzó a dar jaqueca
Ella gritó: crees que la poesía puede ser enseñada?
Yo grité: no!
Ella gritó: creo que yo sí puedo hacerlo!
Yo grité: quieres otra bebida?
regresé a mi asiento con algo de vodka con seven up
Algún día, gritó, voy a aislarme dentro de mí misma! Voy a estar sola y realmente voy a escribir algo!
Ella continuaba gritando aunque el hombre del piano ya se había retirado.
Mientras ella hacía proclamaciones como que giraba, una semi-danza con repetidos movimientos de los brazos. A veces reía frenéticamente y golpeteaba mis piernas y las pellizcaba.
Los dioses no me ignorarán! Gritaba.
Te llevaré hasta tu carro, le dije, este vecindario está lleno de violadores.
Oh, te agradezco, dijo.
Después de subirse al carro y encender el motor bajó la ventana y me besó en la mejilla, y se alejó.
Bien, como dicen: el sexo no lo es todo. También está el alma. Regresé a mi lugar y comencé a buscar la mía.



Susana y el viejo - Antonio Berni

A la puta que se llevó mis poemas
Algunos dicen que debemos eliminar del poema
los remordimientos personales,
permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero
¡POR DIOS!
¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!
¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!
¡Es intolerable!
¿Tratas de joderme como a los demás?
¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero?
Usualmente lo sacan de los dormitorios y de los pantalones borrachos
y enfermos en el rincón.
La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de 50,
pero no mis poemas.
No soy Shakespeare
pero puede ser que algún día ya no escriba más,
abstractos o de los otros.
Siempre habrá dinero y putas y borrachos
hasta que caiga la última bomba,
pero como dijo Dios,
cruzándose de piernas:
veo que he creado muchos poetas pero no mucha poesía.


El infierno es una puerta cerrada

Hasta cuando me moría de hambre
las notas de rechazo difícilmente me molestaban:
sólo creía que los editores
eran verdaderamente estúpidos
Y sólo fui y escribí
más y más.
hasta consideraba los rechazos
como acción;
Lo peor era el buzón vacío.
Si una debilidad o un sueño tuve
fue
sólo querer ver
a uno de aquellos editores
que me rechazaron,

ver la cara de él o de ella,
la forma en que vestían,
la forma en que cruzaban una habitación,
el sonido de su voz, la mirada de sus ojos...
Sólo una mirada a uno de ellos
Ves, cuando miras esto
un pedazo de papel impreso
diciéndote que
no eres muy bueno
entonces hay una tendencia
a pensar que los editores
son más parecidos a dioses
que lo que son.
el infierno es una puerta cerrada
cuando te estás muriendo de hambre
por tu maldito arte
pero algunas veces sientes al menos
que echas una mirada
a través del ojo de la cerradura.
Joven o viejo, bueno o malo,
no creo que nada muera tan lenta y
duramente como un escritor.


Bluebird




Este sucio, valiente juego

Veo a e. e. cummings tomando un
rum con tónica sentado en
el frente de una casa
blanca.

Veo a Ezra en St. Liz
aceptando a visitantes como una
confirmación de su existencia.

Veo a Heart Crane sobre una
serpentina de océano
rechazando las insinuaciones de
mujeres literarias mientras
desea al chico del
camarote.

Veo a Hemingway
limpiando su escopeta
mientras piensa en su padre.

Veo a Dostoviesky en la
rueda de la ruleta
perdiendo todo contra
Cristo.

Veo a Carson Mc Cullers
mojando su hermosa
alma en
whisky.

Veo a Li Po
ese borrachín
riéndose de la
inutilidad de la palabra
siguiendo
la palabra.

Veo a Sherwood Anderson
tragándose el
escarbadientes que lo
mató.

Veo a William Saroyan
dejando por escrito,
en su casa de Malibu
frente a la playa
esperando
vanamente
a la suerte para que
vuelva.

Veo a Timothy Leary
yendo de mesa en mesa
a las fiestas esperando ser
reconocido.

Veo a Chatterton
comprando el
veneno para ratas,

Veo a Pascal
entrando a una bañadera
de agua caliente
con la
afeitadora.

Veo a Ginsberg
ido a Howling para maullar
como un profesor en
Brooklyn.

Veo a Henry Miller
escribiendo sin parar,
poniendo avisos en un
diario estudiantil
buscando secretarias.

Veo a Richard Brautigan,
la edad en que deslumbró en el pasado,
sus libros no más vendidos,
sus aventuras amorosas pudriéndose,
puedo verlo abrumarse
en una cabaña
en la montaña.

Veo la
necesidad de creación,
el amor a eso,
el peligro de eso.

Puedo ver donde
la creación suele
parar mientras el
cuerpo todavía vive
y suele no importarle.

La muerte de la vida
después que la vida muere.

Tolstoi sentado solo
en el camino.

Todos los días noche
siempre.

Flores congeladas en
sangre
orina
vino.




Jack Vettriano

Y la luna y las estrellas y el mundo
largas caminatas nocturnas son buenas para el alma:
viendo furtivamente a través de las ventanas
mirando extenuadas amas de casa
intentando escabullirse de sus frenéticamente
encervezados maridos.

Conocí a un genio
Hoy conocí a un genio en el tren
como de seis años de edad;
se sentó a mi lado y,
mientras el tren
corría por la costa,
llegamos al océano.
el niño me miró y me dijo:
el mar no es nada bonito.
fue la primera vez
que me di cuenta
de ello.




The Garden - Joan Miró

Arte
Cuando el
Espíritu
Se desvanece
Aparece
La
Forma.


Poesía
se requiere
de mucha
desesperación
insatisfacción
y desilusión
para
escribir
unos pocos buenos poemas.
no es para todo mundo
ya sea para
escribirlos o siquiera para leerlos



Bien, así es la cosa…
A veces cuando todo parece ir de mal en peor cuando todo conspira y corroe y las horas, días, semanas años parecen desperdiciados, tendido sobre mi cama en la oscuridad mirando hacia el techo concibo lo que muchos considerarán un detestable pensamiento:
aún es agradable ser Bukowski.



Hay cosas peores que estar solo pero a menudo toma décadas darse cuenta de ello y más a menudo cuando esto ocurre es demasiado tarde y no hay nada peor que un demasiado tarde.

Charles Bukowski
Alemania 1920-EE.UU 1994